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August 19
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Siguieron despacio hasta alcanzar la falda del volcán, el lugar se extendía un tanto agreste y desolado ante ellos; a pesar de no haber visitado antes la zona pudieron dar con la entrada de la mina con cierta facilidad, ya que Sejmet se adelantó haciendo algo der reconocimiento y encontró un camino seguro, pese a estar algo derruido, era lo suficientemente accesible para llevar con ellos a los caballos, el sonido de sus cascos era lo único que podía escucharse en ese territorio abandonado, avanzaban lentos y callados hasta que el mortal interrumpió el silencio.

-¿Y cuándo iremos a investigar dentro?
-Después de descansar y recuperar energía, si hay algo tal vez salga a nuestro encuentro -respondió la loba encogiéndose de hombros - En mi opinión no importa entrar de noche, igual allá abajo no debe haber diferencia de que hora sea.
-¿Crees qué hayan muchos enemigos?- Laila sacó de su bolso un pastelillo de naranja y comenzó a comer.
-Aunque no sean muchos han tenido tiempo para organizarse seguro, eso en caso de que sean mínimamente inteligentes.. será mejor ir con cuidado -espetó el humano.
-Tal vez está lleno de fantasmas de mineros - sonrió la peligris.- como sea, nos pondremos a su puerta como declaración de guerra, o salen o los invadimos, nosotros también nos organizaremos para avanzar y aplastar.
-Será mejor que distribuyamos posiciones y tracemos un plan, entonces.
-¡Exacto! -exclamó la guardiana oscura caminando a paso seguro junto a los caballos.- Pienso que lo mejor es mandar a la ángel psicópata por delante.
-Creo que no entendí... ¿quieres que yo vaya adelante?- terminó su pastelillo y sacudió sus manos. Remiel miró a Laila.
- ... Yo soy guerrero de cuerpo a cuerpo, quizá sea mejor que vaya yo.
-También soy guerrera de cuerpo a cuerpo, con dos espadas- le sonrió amablemente- ¡pero si quieres acompañarme en la delantera eres bienvenido!

El guardián humano asintió observando el cuerpecito de la ángel sin estar muy seguro de eso, pero admitiéndolo.
-Pues nosotros dos al frente.
-Es una mina que sufrió un derrumbe, seguro el espacio debe ser limitado en algunas zonas y pienso que en ese caso es mejor que ella esté al frente porque no quiero que termine dándonos un tajo si se aloca, por lo menos hasta que lleguemos a una zona abierta. Para entonces propongo que Ademar y yo flanqueamos y ustedes ataquen de frente. -sonrió- los haremos puré.
-Iré tras Laila para apoyarla. -dijo el tritón.
-Entonces, hasta sitio abierto, mejor que yo cuide la retaguardia por si acaso, iré  último.
-No sé si te quiero a mi espalda querido -dijo la loba con desanimo. No lo admitiría, pero aún no sabía si podía confiar en él. Remiel la miró de reojo como si supiera lo que estaba pensando.
-¿Y dónde debería ir? no voy a atacarte por detrás.
-Eso aún puede ser posible... -sonrió maliciosa.
-¡Ejem! entonces... si no les molesta mejor iré tras Sejmet, ella tras Laila y asunto arreglado -interrumpió el tritón - como dicen, primero las damas.
-Está bien -Remiel rió entre dientes.
-¡¡Me dijiste dama!! ¡Qué lindo! -La licántropo se acercó al tritón tocando su aleta, provocando que casi se cayera del caballo al intentar evadirla.

Acamparon como lo habían planeado, frente a la entrada de la mina habían unos cuantos árboles secos y varias rocas grandes que podían resguardarlos del viento, los guardianes recogieron algo de leña y encendieron una fogata antes del anochecer. La fauna era casi tan escasa como la flora pero aun así Sejmet logró cazar algunas liebres silvestres y ratas de campo, las despellejó  y asó preparándolas de tal manera que tenían un buen sabor  sin mencionar que no se distinguía cual era la carne de rata.

-Haremos guardia para echarnos una siesta antes de entrar, si no les molesta dormiré primero en cuanto termine de comer. -dijo la licántropo.
-Si quieren yo hago la primera guardia- Laila se sentó cerca del fuego- o toda, ya he dormido lo suficiente en la posada.
- Está bien, a mí no me importa cual hacer... -Remiel asintió mirando a Ademar y Sejmet.
-Tal vez Sejmet deba hacer la ultima, creo que después de la caminata necesita dormir más -dijo Ademar suspirando. - Haré la segunda guardia si me lo permiten.
-Genial, pues despiértame cuando vayas a dormirte y haré la siguiente.
-Perfecto- Laila se acercó a un árbol y trepó por él.

Ademar picoteó la comida pero no probó nada, solo bebió bastante agua y después de vestirse uso su hechizo para volverse terrestre.

-Descansemos entonces- volteó a ver a Sejmet y ella ya estaba acurrucada en posición fetal a su lado.

La licántropo no se durmió en realidad, solo cerró los ojos y se quedo quieta, al igual que las noches anteriores solo dormitaba a ratos con un sueño tan ligero que cualquier ruido o el más mínimo movimiento la hacía estar en guardia. Lista para levantarse y atacar de ser necesario, era la forma en la que pasaba sus noches desde que era una niña, solo dormía de forma regular cuando se sentía a salvo y eso no ocurría muy seguido. Luego de un largo rato Laila bajó de su árbol y se acercó a remover a Ademar.

-Hey, Adi, despierta...-Susurró tratando de no despertar a Sejmet que lo abrazaba.
-Déjalo dormir, para él es pesado estar fuera del agua -susurró Sejmet.- Mejor despierta a mi novio, se ve que es chico fuerte. -Laila asintió y caminó hasta el humano
-Hey, nuevo novio de Sejmet... ummnn no, ese apodo no le queda... ¡ya sé! hey, rojito, despierta- lo removió. Remiel, se revolvió y se despertó.
-¿Ya me toca...? y Ademar...?
-Lunita no quiere que lo despierte, así que vengo a preguntarte si quieres hacer guardia o me quedo yo de corrido.
-No hay problema -sonrió- ya hago yo la guardia
-¿Despierto a Sejmet luego o...?
-No, entre los dos podemos hacer la guardia, ellos deben dormir- le devolvió la sonrisa y caminó hasta apoyarse en un árbol cercano- oye, tu nombre es raro, me da curiosidad...- inclinó su cabeza hacia el costado.
-Mmmh... -el pelirrojo caminó a su lado y se sentó junto al árbol- ¿Tú crees? ¿En qué es tan raro?
-Remiel... me suena conocido, creo que es de una historia que me contaban mis maestros cuando era chica.- asintió.
-¿Sí...? ¿y decían cosas buenas..?
-Decían de un ángel que se enamoro de los humanos...- lo miró entre confundida y curiosa- ¿alguna vez has escuchado la historia?
- Y... -sonrió al cielo nocturno- ¿tú qué piensas de él? Decían que era un traidor...
-Yo... creo que era un tonto- asintió- mis maestros contaban que defendió sus ideales, pero que lo hizo huyendo en vez de quedarse y enfrentar a quienes decían que no eran correctos- asintió una vez más cruzándose de brazos.
-Escuché que intento hacerse oír, pero en tiempos de guerra los altos cargos no escuchan, ¿sabes? Sólo era "guerra" y "obedecer". Suena más fácil decirlo que hacerlo, ¿no? -Alzó la mirada hacia Laila- Pero fue un estúpido al dejarlo todo por alguien que no le devolvería el favor, los humanos no son así. Ya sabes... -Laila entrecerró sus ojos, sonriendo suspicaz.
-Conoces muy bien la historia... ¿por qué no me cuentas tú la versión que sabes?, tal vez mi versión está mal narrada.
-... Bueno, los rumores corren rápido, y al estar relacionado con el reino Humano... -Carraspeó- dicen que tenía un buen cargo en el ejército de la luz, pero que las batallas entre los reinos destruían el mundo humano y él no pudo aguantar más y dimitió. Algunos de su escuadrón dimitieron también, pero... el rey le maldijo sólo a él y le expulsó del reino, no fue sólo eso, aun así... dicen que fue injustamente juzgado por algo que tiene que ver con el reino oscuro...

Las historias le encantaban a la licántropo por lo que no pudo dejar de levantarse para escuchar mejor de lo que hablan, Ademar lucía tan tierno durmiendo que cuidadosamente lo movió para apoyar la cabeza del tritón sobre su regazo y comenzar a jugar delicadamente con su cabello.

-¿Y por qué solo lo juzgaron a él?... que lacras -dijo Sejmet desde su lugar mientras hacía colitas al cabello de Ademar. No quería interrumpir la historia, pero tampoco podía dejar de cuestionar sus dudas.
-¿Estás despierta?- Laila le dedicó una sonrisa y giró hacia el humano.- ¿escuchaste que ayudó a algunos humanos a salvarse? mis maestros no dejaban de hablar de esa parte.
-Supongo... -Asintió.- Supongo que a alguien salvaría
-Mis maestros decían que a pesar de ser un ángel que no cumplió con su deber a la corona, sus males debían ser dejados de lado por salvar al inocente- se encogió de hombros- a mi me parece bien que no siguiera algo que no creyó correcto.-El pelirrojo le dedicó una amplia y sincera sonrisa.
-Gracias... digo... -sacudió la cabeza.- ya, pero corren muchas versiones... Quiero decir...otros le llamaron traidor, era un momento muy tenso ¿no? y cometió un gran fallo en una de sus misiones.
-Los luminosos son un poco estúpidos, no administran correctamente sus recursos para la guerra - dijo la loba casi para ella misma.
-No habría problema si la oscuridad no fuese tan traicionera... -masculló entre dientes, no muy alto.
-Todos somos traicioneros si nos vemos en problemas- miró a Remiel algo fastidiada con ese comentario- bueno, háblame de la misión en la que falló.
-¿Qué te han hecho a ti en estos horribles oscuros? - se puso en pie sin pensar en Ademar.
-Sejmet, no te alteres -murmuró Ademar al ser dejado caer y escuchar la voz de la oscura.
-No somos la lacra del universo, en tiempos de guerra, el señor Abbadon y el señor Balthazar solo buscaban ganar un lugar para nosotros - frunció el entrecejo molesta.
-El señor Balzathar como tú le llamas -miró a Sejmet con el ceño fruncido- no sabe lo que es un combate justo.
-Sé que suena raro viniendo de mi, pero paz -interrumpió la rubia. Remiel suspiró.
-Sólo son rumores y leyendas, yo... quiero creer que no todos los oscuros sois así.
-Como no...  es tan fácil juzgarnos ¿Tú que sabes humano?- gruñó la loba-  aquí todo es guerra, si no fuera por él, muchos hubiéramos sido aplastados y sometidos, si el señor Balthazar tiene que valerse de lo que sea para ganar, no creo que sea el único que tenga que hacer eso para sobre...vivir... -Guardo silencio y volteó a su alrededor-  oigo algo...

Ademar se sentó y comenzó a quitarse los "chonguitos", Remiel se puso en pie y llevó la mano al pomo de la espada, agudizando el oído.

-¿Estás segura? -susurró.
-¿Creen que sean enemigos? ¿serán muchos? ¿podre decapitarlos?- sin levantarse de donde estaba la ángel desenfundó sus espadas y comenzó a ver en el reflejo de una de ellas.
-¡Shss! cállate loca, tu vienes conmigo - Sejmet la tomó del brazo y tiró de ella. -creo que son dos... nos ocultaremos y dejaremos a nuestros hombres como carnada.

En un instante las chicas habían desaparecido entre las grades piedras del paraje.
-¿Listo? -Remiel sonrió al tritón.
-Siempre - levantó el pulgar y se quedo quieto esperando.

Poco a poco el sonido de pasos fue perfectamente audible, de la puerta de la mina salieron un par de hombres agradeciendo a voces el poder ver el cielo con sus propios ojos.  Al ver a los dos jóvenes y el fuego se quedaron callados un momento.

-Se ven muy vivos... -dijo Ademar evaluando a los dos flacuchos mineros que acababan de salir
-La verdad es que sí... -Remiel relajó la expresión y se acercó a ellos.- ¿Os encontráis bien..?
-Estuvimos atrapados... tanto tiempo - dijo uno frotándose los ojos. Remiel miró a Ademar
-Trae algo de agua... vosotros acercaos al fuego y contadnos qué ocurrió -les guió.

Ademar asintió y les ofreció algo de agua y comida que aún quedaba, los dos hombre se sentaron con expresión agotada y miraron a Remiel con agradeciendo.
-Éramos mineros, hubo un derrumbe y quedamos atrapados, vagamos durante años en la oscuridad buscando una salida... -dijo el minero A.
-Pensamos que moriríamos en tinieblas, de hambre o asesinados por esas horribles creaturas -agregó el minero B -¿Son... guerreros? - preguntó viendo fijamente la espada de Remiel quien asintió.
-Eso es, somos Guardianes, hemos venido a examinar la mina ¿cómo son los espectros de allí abajo? ¿hay muchos?.
-¿Espectros dices? son monstros varios de ellos, difíciles de evadir, ¿qué tipo de guardines son?¿de dónde vienen? ¿son brujos también?- interrogó B
-¿Brujos...? No, bueno.. la mayoría somos del reino de la Luz... -parpadeó.- son, digo, bueno, yo soy humano, él... -Señaló a Ademar- ... bueno, mmh.. ¿cómo han conseguido sobrevivir?
-Reino de la luz... ¿hay más de ustedes? -se apresuró a preguntar A
-Solo somos nosotros, su señor ha hecho un pacto con los demás reinos y nos enviaron a acabar con esos "monstruos" -se adelantó a contestar Ademar notando como B observaba su tridente.
-¡Qué listo! manda a gente ajena morir miserablemente bajo tierra... -murmuré B
-Podremos con ellos, no se preocupe, somos más fuertes de lo que aparentamos, pero... ¿Por qué no nos cuenta cómo pelean o cómo consiguieron huir? -interrogó el mortal.
-Intentando escapar del derrumbe recorrimos toda la mina, ahora la conocemos mejor que nuestros rostros, así pudimos escapar de esos tipos putrefactos -A sonrió disimuladamente- logramos abrir un par de túneles que se habían derrumbado y así logramos salir... ¿de verdad son tan fuertes?
-Bueno... al menos sabemos defendernos ¿verdad? -miró a Ademar.
-Él puede defendernos -Sonrió amablemente el tritón. -Digamos que soy su escudero... Sé que acaban de salir, pero tal  vez puedan guiarnos en la mina.
-¿Quieren entrar? - preguntó sarcásticamente B
-Quizá mejor sea atar una cuerda para no perder la entrada.-dudó el humano- ¿tenemos algo de eso?
-Yo puedo guiarlos- dijo A- ahora que ya conozco la salida entrar y salir será muy fácil.
-Que conveniente... -Ademar sonrió fingidamente.
-¿No tienen miedo de volver adentro...?
-Yo no quiero ni volver a ver la entrada... mi compañero perdió la razón allá adentro - B puso cara de preocupación.

Remiel cruzó su mirada con Ademar como preguntándole qué deberían hacer. Aprovechando que el humano  pareció distraído "A" intentó robar su espada, aunque logró jalar el arma, no logró sostenerla correctamente y se le cayó. Remiel se giró alarmado y rápidamente se estiró para recuperar su hierro, logró poner su mano sobre la empuñadura, pero B la pisó tratando de detenerlo. Ademar le lanzó el tridente a "B", cuando este intentó retroceder Remiel tomó su espada y atravesó con ella a "B" sin problema. Ademar aprovechó para recuperar el tridente y se arrojó contra "A", al salir herido en el brazo, el minero intentó correr de regreso a la mina sin embargo Remiel lo detuvo con una estocada mortal. Sejmet salió de su escondite dándole un fuerte sopapo a Ademar, no le gustó nada la forma en la que se expusieron al peligro.

-¡¡Estúpido!!  a hora veo porque casi te mueres en tus ultimas misiones - Dijo Sejmet zarandeando al tritón para después abrazarlo preocupada.- ¡No te expongas así!
-Bueno, realmente... -Remiel se giró, suspirando.- fue culpa mía por confiar...
-Fue mala suerte... a veces pasa -Ademar se sonrojó si querer.
-¡¡No es justo!! ¡¡ustedes ya comenzaron a matar!!- Laila salió de donde Sejmet la obligó a esconderse haciendo pucheros.
-Tú busca ayuda para componer tu cabeza. -Sejmet señaló a Laila  y luego a Remiel- y tú, si no lo hubieras matado pudimos forzarlo a que nos ayudara.
-Es cierto, pero también era un riesgo dejarlo con vida.-replicó el guardián pelirrojo.
-Además si tú hubieras intervenido, habríamos sabido lo que querías. -protestó el tritón.
-Bueno ya... creo que me excité viéndolos en acción y por eso no reaccione a timepo -bromeó estirándose- Entremos de una vez a patear traseros no-muertos.
-Sí, lo mejor será no darles tiempo. -asintió el pelirrojo.
-Vamos entonces -la licántropo se enfiló a la entrada de la mina dándole una nalgada a Remiel a la pasada. -lleven con que iluminar el camino.

Remiel esbozó una semi-mueca y cogió un tablón de la hoguera antes de seguir a Sejmet.
-Deberías tomarte menos confianzas.
-Perdón, fue un accidente iba a darte en la espalda, y no sé como mi mano tomó esa dirección. -sonrió -intentaré que no vuelva a suceder.
-Ademar... -Laila señaló a Remiel- ¿por qué lunita toca a rojito en esa parte? ¿no se supone es privada?- caminó hacia ellos.
-Mientras no me metan, me quedo al margen -dijo Ademar tomando su tridente y otra simulada antorcha para seguir al resto.

Dentro de la mina recorrieron innumerables pasadizos, a causa del derrumbe algunos muy estrechos, otros tan bajos que se veían obligados a ir a gatas, la loba iba dejando pequeñas marcas por el camino, aunque estaba segura de poder seguir el rastro de sus aromas de regreso, prefería asegurarse el doble. Llegaron por fin a una galería donde había dos pasadizos.

-¿Derecha o izquierda mis niños? - dijo Sejmet sacudiéndose el polvo. Remiel miró los pasadizos evaluándolos.
- ... ¿Y si nos separamos?
-¡Si nos separamos yo voy con el rojito!- sonrió Laila inocentemente.
-Consigue tu propio novio solecillo... -replicó Sejmet.
-Es lo más lógico, tú y Ademar pueden luchar bien juntos porque son los que tienen mayor nivel, en comparación con él, así podríamos equilibrar sus fortalezas- asintió convencida la ángel.
-Deberíamos igualar el nivel de ambos grupos, ¿no...? -cuestionó Remiel.
-Yo soy la de mayor nivel de los cuatro, luego ellos tienen el mismo nivel y luego tú, así que lo más lógico es que ellos vayan juntos y yo valla contigo- sonrió.
-Sejmet y yo tenemos armas largas será difícil maniobrar si el espacio es pequeño - Ademar frunció el ceño sin querer sintiendo que sus amigas no querían ir con él. -No quiero que nos estorbemos para maniobrar, prefiero ir con uno de ustedes.- señalo al mortal y a la ángel.
- ... Esto no es una pelea por ver quién va conmigo, ¿o sí...?-dijo el pelirrojo mirado a las chicas- será mejor que Ademar y yo vayamos juntos tiene razón con lo de las armas.
-No iré con esa loca oportunista gandalla presumida... ¡¡Ya no eres mi hija!!- afirmó la loba quitándole la improvisada antorcha a Ademar.
-Si armáis tanto escándalo nos van a sorprender ellos a nosotros y no al revés -Remiel tomó el brazo de Ademar y tiró de él por la derecha.
-"Nichlt" -murmuró Ademar un tanto avergonzado.
-No insultes en tu lengua Ademar -Sejmet tomó una cuerda que llevaba entre sus cosas y ató a Ademar por la cintura - si se termina la cuerda regresen no quiero que se pierdan.- Sejmet tomó su guadaña y caminó por el pasadizo de la izquierda - por mí pueden ir cada quien por donde les de su gana.

Laila siguió a Sejmet con un aura de depresión rodeándola. El tritón suspiro y siguió a su compañero por el pasadizo que eligió. Conforme avanzan el camino se volvía ligeramente más amplio lo que les permitió ir uno al lado del otro. Ademar desplegó el tridente caminando lo más sigilosamente posible, le preocupaba lo que pudieran encontrar en medio de la oscuridad, pero también se sentía inquieto respecto a lo que el humano pensara de su amigas.

-Espero que no las mal interpretes, son raras, pero son buenas chicas -habló en voz baja para no provocar eco. Remiel rió bajito.
-No hay problema, pero deberían centrarse más en la misión... seguro que luchan bien unidas...
-Sin duda cuando tengan que pelear se acoplaran bien... mientras sean buenos guerreros no importa de donde vengan.
Remiel le sonrió y le lanzó una mirada de soslayo, continuó el camino intentando ser sigiloso también, aunque al lado de Ademar no lo parecía tanto.
-Quizá debieras adelantarte... hago mucho ruido comparado contigo
-Me parece bien, separarnos un poco nos dejará maniobrar mejor si es necesario -comenzó a acelerar el paso sin hacer ruido.

En el otro pasadizo las chicas caminaban si hablarse, el pasillo era molestamente estrecho para el gusto de la licántropo, viendo a su alrededor calculó a qué altura debería tomar el astil de su guadaña para maniobrarla sin chocar con los muros de aquel túnel, estaba molesta con la rubia y su actitud deprimida no iba a hacerla cambiar de posición, odiaba ser desafiada y que le cantaran que era inferior la molestaba todavía más, no sabía si fue la intención de Laila hacerlo, pero tampoco le importaba, tenía la sensación de que se estaba metiendo con ella y no lo dejaría pasar fácilmente, nadie invadía su territorio sin que diera pelea.

-Vamos Sejmet, no permitas que te afecte, sabes que el desnivel más pequeño puede hacer tropezar hasta a los más fuertes.-dijo para si misma.
-¿Dijiste algo?- preguntó la guardiana luminosa en tono triste.
-¡Apesta a no-muerto al frente! -la oscura soltó la antorcha y corrió envistiendo a un minero no muerto que estaba a punto de atacar con una pala.
-Lunita ten cuidado.- Laila saltó sobre ella y atacó a otro minero que amenazaba con golpearle con su pico.

El espació era tan reducido que Sejmet no lograba usar su guadaña como quería, la guardo molesta y golpeó con furia golpeo al no-muerto, la poca indumentaria que tenía le hizo darse cuenta de que en vida fue un minero, el que Laila enfrentaba aparentaba haber tenido la misma ocupación. La luminosa enterró una de sus espadas en el cuerpo putrefacto de aquel zombi, la oscura optó por cambiar el poder de su guante a fuego y en el último porrazo que le dio a su contrincante lo incendió, entonces escucho el sonido de otros pasos, tal vez otro minero estaba en camino, como la rubia estaba entretenida destazando a su contendiente decidió tomar al siguiente para ella. Por pura costumbre sacó de nuevo la guadaña y corrió de frente esquivando a su compañera, en cuanto vio la silueta del nuevo enemigo intentó descargarle un golpe sobre la cabeza, pero el techo en esa zona del pasillo era más bajo de lo que había contemplado previamente. La falla de cálculo provocó que la fuerza del tremendo ataque callera sobre una de las vigas que sostenía el pequeño túnel.

-¡Ups!- dijo la loba al escuchar el crujido y luego todo empezó a desmoronarse.- ¡Corre Laila!

La otra guardiana obedeció y llegó justo a tiempo para ver como una roca aplastaba al último de los mineros soltando una risita por el truco de "ahora me ves, ahora no me vez". Piedras y tierra siguieron cayendo, las guardianas zigzagueaban esquivando los obstáculos hasta que salieron del lugar, justo a tiempo para ver como el pasadizo quedaba totalmente destruido.

-Creo que ya no podremos salir por allí...-dijo la ángel inclinado la cabeza a la derecha.
-No, ya no... ¿crees qué este pequeño incidente le afecte a mis chicos?...

El sonido de un golpe y piedras rodando hizo que tritón se detuviera al instante para tratar de adivinar de donde venía. El ruido de más y más piedras se unieron antes de que el techo comenzara a caerse en pedazos, Remiel se apresuró en alcanzar a Ademar y juntos corrieron tan rápido como les fue posible, pero el tritón fue regresado por la inercia y desplomó de espadas cuando una piedra cayó sobre la soga que lleva atada.  El humano cortó la soga ayudando al tritón a ponerse de pie.

-Gracias- dijo el tritón levantandose y se puso en guardia al escuchar otros ruidos.

Entonces tres mineros no-muertos hicieron su aparición. Se acercaron peligrosamente amenazando con descargar golpes con sus picos, el más cercano a Remiel atacó primero, sin embargo él esquivó haciéndose a un lado y aprovechó el movimiento para descargar un tajo en la cabeza del enemigo. Temiendo meter la pata con el tridente Ademar arrojó un par de burbujas de agua a los otros dos mineros. El primero logró esquivar el ataque y el segundo fue encapsulado dentro de una burbuja, dándole al pelirrojo la oportunidad de darle una estocada mortal. El que esquivó el ataque se lanzó contra Ademar sin mucho existo pues él logró evadirlo con facilidad, Remiel atacó de nuevo al enemigo antes de tuviera tiempo de recuperarse, intentado escapar del mortal fue a dar contra la estocada del tridente. Los guardianes se sonrieron el uno al otro como felicitándose y siguieron su camino hasta salir a un pasaje grande donde estaban las locas de Sejmet y Laila como dos divas y riéndose por lo bajo.

-De haber sabido que saldríamos a donde mismo mejor nos hubiéramos ido juntos -Dijo la loba al verlos a los jóvenes-¿me extrañaron?
-Fue taan divertido- Laila saltaba en su sitio, riendo- ¡¡destrozar malos es increíble!!-
-Claro... como pasear entre las algas- dijo Ademar con cierta ironía.
-Asco... las algas están babosas ¿seguimos?
-Sí,  será mejor que nos demos prisa.- les dijo Remiel.

La cámara de dividía en varios pasajes, una pequeña luz verdosa resplandecía débilmente en uno de ellos, por lo que era obvio por cual deberían continuar. La guardiana oscura puso su dedo índice en sus labios indicándoles que fueran silenciosos, tomaron las posiciones con las que comenzaron su recorrido y avanzaron por el pasillo hasta llegar a otro pasaje amplio. En el lugar se encontraba un  mago no-muerto que intentaba abrir más a fisura.

-¡Oye!- Sin esperar nada Laila desenfundó sus espadas y corrió hacia el mago, tratando de atacarlo.
El mago giró y lanzó una esfera corrupta hacia Laila, quien retrocedió al instante de verla acercándose, esta se estrelló a centímetros de sus pies salpicándola.

-¡Woah! ¡magia corrupta!- dijo la guardiana al sentir el ardor de piel donde fue tocada.
Misión para el rol el pacto de Arcania de :iconcuentos-por-colores:
Laila es de :iconwind-engel:
Remiel es de :iconhirdael:
Los otros dos guardianes son míos.
Sigo atormentada por la edición chafa Bad Augury..Onion 

Anterior: fav.me/d7u7in8
Final: fav.me/d7w0wnb
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:iconkastarnia:
Kastarnia Featured By Owner Aug 20, 2014  Hobbyist General Artist
Chan chan chaaaaan!

La parte de Remiel contando su historia jurjurjur

A pesar de todo hacen un buen equipo. :3
Me encanta que Sejmet sea tan sincera. xD
Reply
:iconclaucabyclausy:
ClauCabyClausy Featured By Owner Aug 20, 2014
Si... Remiel es el hombre de la misión  ^w^

Los guardianes se acoplan.
Ella no puede ni quiere dejar de ser así xD.
Reply
:iconwind-engel:
Wind-Engel Featured By Owner Aug 19, 2014  Hobbyist General Artist
Habia olvidado esto... jijijiji me encanta!
Reply
:iconclaucabyclausy:
ClauCabyClausy Featured By Owner Aug 19, 2014
fuiste tu quien me dijo esperara.
Reply
:iconwind-engel:
Wind-Engel Featured By Owner Aug 19, 2014  Hobbyist General Artist
Si, y te agradezco muchisimo!
Reply
:iconclaucabyclausy:
ClauCabyClausy Featured By Owner Aug 20, 2014
No hay nada que agradecer
Reply
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